Martes 22 Agosto 2017

Conozca algunos mitos financieros y hágalos a un lado

En 1958 el economista John Kenneth Galbraith fue el primero en utilizar el término sabiduría convencional (conventional wisdom) para describir las nociones o ideas que son convencionalmente aceptadas como verdaderas, y que en realidad se trata de explicaciones erróneas, lo cual también se ha llamado “sabiduría popular”.
 
En el ámbito de las finanzas personales esto es muy común. Basta ver cómo las personas se alarman al escuchar 
Buró de Crédito o las razones por las que recurren a servicios financieros informales para darse una idea de cómo se van formando estas nociones financieras.
 
“(Estos mitos) se heredan, es una realidad, y también la manera de ahorrar en instrumentos que no otorgan un buen rendimiento, por ejemplo. Todavía en la cabeza de nuestros padres está que la seguridad sólo se obtiene invirtiendo en un pagaré, y esto no es cierto. Denota poca cultura financiera”, consideró Guillermo Seañez, director comercial de Old Mutual México.
 
Tanto en créditos y seguros como en ahorro e inversiones, el usuario de servicios financieros corre el riesgo de frustrarse al no obtener el bien o servicio deseado, en varias ocasiones como consecuencia de no haber leído el contrato de lo que adquirió.
 
“Cuando adquirimos un bien o un servicio debemos entender lo que compramos; en el caso de un seguro, esto se logra al leer las cláusulas y exclusiones de cuándo nos protege (la póliza)”, advirtió por su parte Juan Novoa, chief financial officer para Zurich en México.
 
Aunque los mitos financieros varían de persona a persona y dependen de distintos factores, entidades financieras y estudios puntualizan los que, a su parecer, son algunos de los que más persisten.
 
Puedo llevar mi presupuesto mentalmente
 
En México, sólo 36.6% de la población lleva un registro de sus gastos, lo cual ya es preocupante, pero a ello se suma que 63.8% de quienes llevan cuentas lo hace mentalmente, es decir, más de 17 millones de personas.
 
De ahí que para Novoa, el presupuesto —en papel o computadora— sea la base de una planeación financiera sana.
 
“Si no nos acordamos de lo que desayunamos por la mañana, es más difícil recordar en qué gastamos hace una semana (...) Un presupuesto formal nos da la pauta para ahorrar”, añadió.
 
Esto también ayudará a no excederse en gastos, ya que la ENIF 2015 refiere que 36.4% de las personas que sí presupuestan hacen compras no planeadas “algunas veces”.
 
Estar en Buró de Crédito es malo
 
Aunque no existe una estadística de cuántas personas creen esto, basta ver el número de falsas ofertas que prometen a los usuarios sacarlos de Buró para darse una idea.
 
¿Qué es Buró de Crédito? Junto con Círculo de Crédito, es una de las dos sociedades de información crediticia (SIC) que operan en el país, empresas privadas que se dedican a recabar y administrar la información de cualquier persona que tenga o haya tenido un crédito. Por lo tanto, si ha pedido un crédito, alguna de estas firmas tiene información de qué tan puntual ha sido con sus pagos y otros comportamientos financieros resumidos en su historial crediticio.
 
Usted puede consultar este documento de manera gratuita una vez al año. Se recomienda revisarlo cada seis meses para cerciorarse de que la información es correcta.
 
Si un banco quiebra, mi dinero se pierde
 
De acuerdo con la ENIF 2015, 57 millones 193,674 personas no saben que en caso de que su banco quiebre, su dinero está protegido.
 
Conforme a la Ley de Protección al Ahorro Bancario, el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB) respalda el dinero de los ahorradores en la banca comercial hasta por 400,000 unidades de inversión (udis), alrededor de 2 millones 172,248 pesos.
 
Los productos que el IPAB respalda son las cuentas de cheques, pagarés con rendimiento liquidable al vencimiento (siempre y cuando no sean emitidos al portador), cuentas de ahorro y certificados de depósito, así como los saldos que existan a favor derivados de tarjetas de débito.
 
Por el contrario, el IPAB no protege montos depositados en inversiones, aseguradoras y banca de desarrollo.
 
Invertir es sólo para millonarios
 
El bajo número de inversionistas en el país (401,061, según la ENIF 2015) puede explicarse, según Seañez, por la persistente percepción de que sólo se pueden invertir grandes montos, y de que el dinero puede perderse.
 
En referencia al primer caso, entidades como Punto Casa de Bolsa aceptan montos desde 1,000 pesos.
 
En cuanto al segundo caso, algunos gurús de las finanzas personales advierten que también se pierde dinero al guardarlo en casa a causa de la inflación, mientras que un instrumento con el riesgo adecuado para el inversionista le ofrece rendimientos.
 
La pérdida por dejar de hacer algo se denomina costo de oportunidad en inversiones, y al respecto, el directivo de Old Mutual enfatizó: “Hay gente que guarda su dinero en la casa, pero no hace que ese dinero crezca”.
 
Las aseguradoras no pagan
 
Otra percepción sobre los seguros es que las entidades que los emiten no pagan las coberturas, tal como señalaron 2 millones 322,543 personas que dijeron no confiar en las aseguradoras.
 
De ahí que los directivos de Zurich y Sura refirieron que esta noción es un mito que tiene que ver con una mala interpretación o nula lectura del contrato.
 
“(El proceso de reclamación) se facilita presentando los documentos requeridos, como una acta de defunción o que un médico autorizado dictamine la invalidez o una pérdida orgánica, por ejemplo; eso facilita mucho en los seguros de vida el pago de siniestros”, detalló Sandoval.
 
Los seguros son muy caros
 
La principal razón por la que los mexicanos no tienen un seguro es porque lo consideran muy caro, argumentaron 12 millones 817,446 personas en la ENIF 2015. De ahí que, a percepción de los especialistas, sea una inversión que los usuarios hacen hasta que lo necesitan.
 
“Prácticamente 1.3 de cada 10 personas tiene un seguro de vida, y muchas de ellas lo tienen sólo porque la empresa se los da”, dijo al respecto Rodrigo Sandoval, director general de Seguros de Vida en Sura.
 
El directivo dijo que existen seguros de vida en el mercado desde 250 pesos anuales para mantener protegida a la familia en caso de que su sostén fallezca, por ejemplo.
 
A mayores ingresos, mejores finanzas
 
Según la ENIF 2015, 49.9% de los mexicanos no ahorra en instrumentos formales porque considera que sus ingresos son insuficientes.
 
Sin embargo, Seañez advirtió que “al final día, el nivel de ingresos no determina si la persona generará riqueza; sólo refleja eso, los ingresos que recibe”.
 
Lo que importa es el uso que le dará a esos ingresos, abundó. “Si dejará algo (de sus ingresos) para ahorrar, y luego asignarlo a un objetivo e invertir para ello es lo que cuenta. Hay gente que tiene bajos ingresos y un poder de concentración de ahorro e inversión muy alto, más que alguien que tiene muchos ingresos”. EL ECONOMISTA