Jueves 17 Agosto 2017

Roberto PÈREZ LÒPEZ

A nueve meses de un compromiso signado por el munícipe Joaquín Caballero Rosiñol, los habitantes del fraccionamiento Rabón Grande, Zona 1, sigue sufriendo de los fétidos y nauseabundos olores de un drenaje, mismo que desde noviembre del 2015 se reportó, pero que hasta el momento no logran componer el desperfecto.

En un escrito los quejosos reseñan que en una reunión de cabildo –noviembre del 2015- el edil de Coatzacoalcos y el patronato del fraccionamiento Rabón Grande acordaron darle prioridad a la reparación de una ruptura del drenaje público, ubicado en la esquina de las avenidas Framboyanes y Pimpinela, justo al lado de la escuela primaria “Leona Vicario”.

Así consta en una minuta, cuyo acuerdo fue confirmado por la Comisión Municipal de Agua y Saneamiento -CMAS-, posteriormente en enero del 2016, en otra reunión en la Casa de la Cultura, se volvió acordar que el drenaje sería lo primero a reparar, pero de noviembre a la fecha ese compromiso sigue sin cumplirse, o sea, nueve meses después.

Frente a esta eventualidad, manifiestan en el escrito signado por varios vecinos que la seria preocupación de los habitantes de ese sector radica en el riesgo de salud que representa dicho drenaje, principalmente por la cercanía con una escuela primaria, de ahí que vuelva a lanzar el recordatorio a la autoridad municipal y a la propia CMAS.

PARA RECORDAR

“En el mes de noviembre del 2015, se empezó a rebosar una tapa del drenaje de aguas negras, en su momento le solicitamos a esa dependencia a su digno cargo hiciera la reparaciones necesarias para tal efecto”, así exponen en otro escrito dirigido a la autoridad municipal, con fecha del 29 de abril, signado por varios inconformes.

Y continúan en su exposición: “la dependencia mando -CMAS- al personal y en dos ocasiones destaparon la línea, y tomaron unas fotografías, y a la fecha no han vuelto a pararse a nuestra unidad habitacional, de esto tiene conocimiento el Ing. Salvatierra, de esa oficina”.

Insisten en la preocupación: “el problema a resolver es que la tubería está rota afectando la salud de las personas y de los niños que acuden a la escuela primaria que se encuentra a 50 metros aproximadamente”, y agregan: “soportando los malos olores y cuando están los vientos del norte o sur nos vemos obligados a cerrar puertas y ventanas”.

Dicen que también corren el riesgo de reproducción de los mosquitos transmisores del dengue, zika o chiconkuya, si las autoridades de salud, del medio ambiente y municipal recomiendan no tener botes de agua llenos, llantas y basura para no fomentar estos insectos, porque no resuelven este problema que lleva más de 9 meses.

Para cualquier comentario, sugerencia, opinión y aclaración al correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. y al teléfono celular: 921 172 7002.