Martes 22 Agosto 2017

Roberto PÈREZ LÒPEZ

“El que traiciona una vez, traiciona siempre”, así se entiende la relación de Ricardo García Guzmán, contralor del gobierno de Veracruz, con Miguel Ángel Yunes Linares, gobernador electo de la entidad, historia de deslealtad y traición de ambos, los dos provienen del PRI, del sistema que cobija a la impunidad, corrupción y demás  males partidistas.

Ambos -Ricardo y Miguel Ángel- se han enriquecido al amparo del PRI y PAN, son producto de la impunidad, corrupción y tráfico de influencia, por eso compaginan a la perfección en todo, son tal para cual, de la misma calaña, de ahí que Yunes Linares haya retrocedido en su pretensión original, de encarcelar a la familia “García Guzmán”. 

  A partir de diciembre Yunes Linares va a encabezar un gobierno -si lo dejan- totalmente desacreditado en todos los sentidos, sin calidad moral, ética política y principios, muy cuestionado por el historial negro que los persigue, por la deslealtad y traición en el PRI y ahora en el PAN, para lograr su objetivo, la gubernatura de Veracruz, su mayor ambición.

De tal forma que Miguel Ángel Yunes no podrá gobernar solo, mucho menos con el PAN y PRD, partidos desacreditados ante el pueblo de México, los mismos que han convalido todo al PRI y a Enrique Peña Nieto, en ese contexto va en la búsqueda de liderazgos regionales que lo apuntales ante la ciudadanía veracruzana.

En ese sentido va la alianza con Ricardo García, para afianzarse en la zona norte, lo que implica ligas políticas con Ricardo García Escalante, alcalde de Panuco, y con Rodrigo García Escalante, diputados electo del Partido Verde Ecologista de México -PVEM-, una tripleta familiar que le podría garantizar el control político de la región.

Una jugada política que echa por tierra los proyectos políticos del PAN y PRD en esa zona, pues se presume que el cacicazgo de “Los García Guzmán” se van a imponer por así convenir a Yunes Linares, principalmente por la alcaldía del 2017, que sostengan ese coto de poder, no permitir que pase a manos de Morena.

De ahí que Joaquín Guzmán Avilés, diputado local albiazul, mostró su molestia, pero finalmente va a entrar al redil político, también por así convenir a su interés político y económico, o sea, en el gobierno de Yunes Linares va a seguir imperando la corrupción, impunidad, tráfico de influencia y enriquecimiento ilícito.

Nada bueno se espera del gobierno de Yunes Linares, cobijado por el PAN y PRD, los primos menores del PRI, más de lo mismo, no va haber mejoría para los veracruzanos, la inseguridad, desempleo, falta de oportunidad para los jóvenes, ausencia de inversión y desarrollo económico, abandono del campo, en síntesis cambio para seguir igual o peor.

¡NI PERDÒN, NI OLVIDO, RICARDITO VIVE!

En el municipio de Chinameca, ubicado en la zona serrana de San Pedro Soteapan, en abril de este año se cometió el artero asesinato de un menor de edad, Ricardo, de escasos siete años, de mano de Rafael Carmona Lara, primo del actual alcalde de esa localidad, bajo el amparo de ese parentesco existe la impunidad.

Hasta la fecha el asesino sigue prófugo, gozando del blindaje de la impunidad del alcalde, pero el clamor social de la comunidad exige justicia, en las redes sociales del internet el reclamo de la sociedad es castigar al culpable, buscarlo y hacer que pague con cárcel, por eso difunden: “Ni Perdón, Ni Olvido, Ricardito Vive”.

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