Miércoles 18 Octubre 2017

Generación 60-70 Juventud rebelde

La juventud de los 70’s se caracterizó por ser rebelde, quizá no tanto como la generación anterior, que de verdad salían a las calles a partirse la madre contra quien fuera, siempre defendiendo un ideal.

ROCK

Era, sin duda, una juventud idealista, que sabía defender esas ideas aunque estuvieran equivocadas, fueran erróneas o fuera de lugar, pero había pasión, entrega y, sobre todo, lealtad.

Los sesentas marcaron un hito en la historia mundial y la mayor parte de ella se escribió en Norteamérica, cuando miles de jóvenes decidieron repudiar la política belicista de los estados Unidos y declararon que era mejor hacer el mejor y no la guerra.

Fue la época del color desenfrenado, se rompieron tabúes, cayeron paradigmas, una revolución en toda la extensión de la palabra, jóvenes contra lo establecido, contra la generación traumada de la posguerra que se encerró en sus pertenencias adorándolas para que nada ni nadie se las quitara.

Recuerdo que en la mayoría de las casas, las sábanas y los manteles eran blancos, así como las cortinas, los aparatos telefónicos de color negro, ensombrecían la estancia.

Los hombres obligados a usar cabello corto, tipo militar, como un resabio del desastre mundial de los años 40, ropa interior blanca para los varones, un sometimiento total al color que otros consideraban “masculinos”

Ya en los 70 todo era color, psicodelia, movimiento, rock, música estridente, letras agresivas, por lo menos con los gringos, porque en México se grabaron ‘covers’ en los tonos más dulces posibles.

El orgullo nacional era Carlos Santana que había brincado la frontera para enamorarnos con su “Mujer de Magia Negra”, “Oye cómo va”, cantando en inglés porque ya estábamos al borde de desconocer nuestro propio idioma.

Drogas, LSD, alcohol, como una muestra de rebeldía, contra todo orden, sin tener un centro ideológico, y al rock como el Dios de ese tiempo.

MÚSICA ÁSPERA

En ese país no se permitía el rock en español, las compañías mexicana despreciaban el género, lo consideraban muy “áspero”, la tendencia conservacionista era muy fuerte y el capitalismo a la mexicana, no vio el nicho de negocio que representa ese género musical.

Mandaba Telesistema Mexicano, el padre de Televisa y el inefable Raúl Velasco con su visión arcaica de la sociedad.

El caso es que la juventud siempre gira en torno a los ritmos de moda, pero el rock estaba proscrito, por eso los grupos mexicanos componían sus letras en inglés; grupos como La Tinta Blanca, Bandido, Los Dugs Dugs, Peace and Love, alcanzaron un relativo éxito, sin que eso demeritara la calidad de su obra.

Hasta que apareció la Revolución de Emiliano Zapata con su éxito mundial “Nasty sex”, cuando ya la vorágine bajaba de ritmo.

Las aguas volvieron a su cauce, luego del sangriento episodio del 2 de octubre en la plaza de las Tres Culturas en el entonces Distrito Federal, el sistema se apresuró a calmar a los jóvenes, cambiaron los sistemas de estudio, retiraron todas las materias que enseñaban al estudiante a pensar.

A casi medio siglo de distancia, los recuerdos revolotean en la mente, como queriendo volver a esa época, cuando la juventud se imponía, exigía lo que correspondía y lo conseguía.

Y en ese medio siglo, la poesía no perdió vigencia, se cantaron poemas a ritmo de rock, a todo volumen, para que no quedara duda de su presencia viva.

Y esa poesía sigue con vida, tanto que hoy la Academia del Premio Nobel reconoce a uno de aquellos jóvenes alocados por su poesía, su visión del mundo en aquel tiempo y que perdura, porque ese es el valor del poema, que no tiene temporalidad, es eterno, como eterno es ya Bob Dylan.