Lunes 23 Octubre 2017

Alcanzado por el pasado

Juan Antonio Valencia

El caso del Magistrado, Luis Carlos Vega Pámanes, quien renunció al cargo de  presidente del Supremo Tribunal de Justicia de Jalisco, es un caso complejo, que solo se ve en México.alcazado-por-el-destino

Al ventilarse públicamente sus antecedentes penales de robo de vehículos, homicidio culposo, portación ilegal de armas y resistencia a particulares, hechos ocurridos hace más de treinta años, pusieron en el cesto de la basura, su trayectoria de hombre recto e impartidor de justicia.

Tal vez, esto no hubiera ocurrido, a no ser por la ambición de poder y dinero, que lo llevó a negociar con delincuentes, para promover desde su cargo la libertad, a cambio de grandes cantidades de dinero.

No falto algún rival o enemigo dentro del propio Tribunal, quien filtró los datos al periódico Reforma de sus antecedentes penales, en sus años de estudiante de leyes.

Lo que no pudo hacer un acto de corrupción, plenamente protegido desde las altas esferas del gobierno de Aristóteles Sandoval, lo hizo un simple recorte de periódico del Sol de Guadalajara reproducido por Reforma y que exploto las redes sociales.

Hoy Vega Pámanes está en la calle. Lo cuestionable es; ¿un antecedente penal del pasado, tiene más peso que un acto de corrupción del presente?

Todo parece indicar que sí. Aun cuando el aludido, ya haya pagado con cárcel y haya hecho la reparación del daño, la lápida de haber sido detenido en la flagrancia de un delito, la llevara de por vida.

Probablemente algo que abono en su contra, fue, que valiéndose de sus relaciones y poder público, desapareció de los archivos, el expediente en donde se le procesó.

Esto habla de un acto premeditado para esconder algo que él mismo pudo haber hecho de conocimiento de sus superiores. El delito cometido, también fue un acto premeditado, que lo llevó como consecuencia, al homicidio culposo, al atropellar y dar muerte a un ciudadano, al intentar evadir su aprehensión, sin lograrlo.

Esto indica que aquel que cometa un delito en el pasado, por muy alto cargo que tenga, puede caer. El pasado siempre los alcanzara…