Domingo 22 Julio 2018

a-cuenca                                                          Cualquier comerciante sabría que vender o entregar los recursos que le permiten ganancias, sería una estupidez de su parte y estaría traicionándose a sí mismo.
Margarito Escudero Luis
Hay asuntos, temas y territorios que en todos los países son considerados como estratégicos, las fronteras, los recursos naturales, los litorales y el agua, son algunos de esos elementos que ningún país pondría en riesgo y otros que tienen que ver con la seguridad nacional y el bienestar de la población.
Cualquier comerciante sabría que vender o entregar los recursos que le permiten ganancias, sería una estupidez de su parte y estaría traicionándose a sí mismo.
Pero en México, el grupo gobernante ha dejado de lado esas premisas, dedicándose a privatizar, a entregar recursos naturales, fronteras y litorales a empresas extranjeras poniendo en riesgo la estabilidad de la sociedad, el bienestar de los ciudadanos y la seguridad nacional.
Pareciera que los que hoy mal gobiernan a México no fueran mexicanos, cuyas simpatías están más con los gringos y obedecen ciegamente a los grandes empresarios estadounidenses a quienes admiran hasta ser capaces de traicionar a su pueblo.
Ayer domingo, en medio de la euforia futbolera, Enrique Peña Nieto, quien cobra de los impuestos de los mexicanos como presidente de nuestro país, a través de la figura legal del decreto, modificó el Estatuto de las vedas existentes sobre el 40 por ciento de las cuencas del país, donde se aloja el 55 por ciento de las aguas superficiales de la Nación.
De esa forma, el gobierno de Peña Nieto elimina la prohibición que existía a la entrega de permisos para la extracción de agua.
Ahora esas cuencas hidrológicas quedan a disposición de las empresas extranjeras que explotan los recursos de nuestro país, como son las mineras canadienses y las petroleras de diferente países que utilizarán nuestras aguas para aplicarlas en la criminal técnica del fracking, que contamina los mantos acuíferos y provoca terremotos.
Ahora, luego del desmantelamiento de Pemex, de permitir la explotación del oro negro por extranjeros, y las minas y la electricidad, también nos dejan sin agua, un recurso estratégico, derecho humano y que tiene mucho que ver con la paz social.
Estamos ante un gobierno que no permite el desarrollo del potencial de sus ciudadanos, que no permite la felicidad para los mexicanos y que hunde a la nación ante el poderío económico de los intereses extranjeros.
Pero qué bueno que la selección nacional le ganó al campeón Alemania, no resuelve nuestros problemas, pero qué bueno.

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