Miércoles 18 Octubre 2017

Ante las altas probabilidades de que México viva una situación de emergencia por desastres naturales, como los sismos de septiembre pasado que afectaron a miles de mexicanos, en su mayoría en situación de pobreza, es una prioridad garantizar una estricta fiscalización de los recursos públicos asignados a la atención de víctimas, exigió el diputado Guillermo Santiago Rodríguez.

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CreCIUDAD DE MÉXICO – La devastación causada por el terremoto del 19 de septiembre en el centro de México ya ha resultado en cientos de muertes así como en la destrucción de más de una veintena de edificios.

Pero pudo haber sido peor, y fue considerablemente menor a lo que sufrió Ciudad de México en el sismo de 1985, el más mortífero en su historia.

La razón podría estar relacionada más con cómo fue el terremoto en sí y, a diferencia de lo que muchos piensan, menos con los códigos de construcción adoptados durante los últimos treinta años.

Aunque las regulaciones de construcción de la capital mexicana son consideradas de las mejores del mundo, hay fallas en el cumplimiento, de acuerdo con académicos, oficiales e inspectores de obra.

Si bien hay partidos políticos que aseguran que donarán hasta mil millones de pesos ante la emergencia que vive México tras los sismos del 7 y 19 de septiembre, se necesita un monto de 302 mil millones de pesos que permita la reconstrucción de las entidades federativas afectadas y brindar apoyos a los damnificados. De ahí que el Grupo Parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados propone una ley para redistribuir el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF).

Lo anterior lo afirmó la diputada Rocío Nahle García, al presentar una iniciativa con proyecto de decreto para expedir la Ley para Atender la Reconstrucción y la Emergencia Nacional Ocasionada por los Sismos de Septiembre de 2017 y de Austeridad Republicana.

“Hoy en México el presupuesto es de cinco billones de pesos y estamos proponiendo que se destine para un Fondo de Reconstrucción 302 mil millones de pesos. No migajas, no pichicaterías, no dádivas; un programa eficiente. Necesitamos reconstruir gran parte del México que se cayó y es a partir de hoy, no del 2018”, sentenció.

En estos momentos de emergencia nacional, tras los sismos del 7 y 19 de septiembre, el Poder Legislativo está obligado a fijar como una prioridad la reconstrucción de las entidades federativas afectadas y el otorgamiento de apoyo a los miles de damnificados, y ello implica no sólo una reasignación presupuestal, sino también vigilar que los recursos sean aplicados correctamente y eliminar cualquier posibilidad de actos de corrupción, aseveró el diputado Rogerio Castro Vázquez.

El Presidente de la Comisión de Transparencia y Anticorrupción señaló que el Congreso de la Unión debe trabajar para sacar adelante temas pendientes del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA), lo cual se convierte en una exigencia ante la tragedia, sobre todo en la antesala de la revisión del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) del próximo año.

Lo anterior ocurrió en el marco de la Mesa de Trabajo “Presupuesto y los Retos del Sistema Nacional Anticorrupción”, que se llevó a cabo este miércoles en el Recinto Legislativo de San Lázaro, y en el que participaron representantes del SNA, la Auditoría Superior de la Federación, el Tribunal Federal de Justicia Administrativa, y del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), entre otros.

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Unos habitantes en Jojutla, México, trataron de rescatar los artículos personales que pudieron el miércoles de un hogar dañado por el terremoto que se registró el día anterior.CreditEduardo Verdugo/Associated Press

JOJUTLA, México — Los restos de su vida están tirados ante ellos como una cruel exhibición en una galería de lo que perdieron: una Biblia rosa, una camiseta de Mickey Mouse, platos de barro y ollas.

Su hogar quedó destruido, reducido a pedazos desmoronados de adobe que ahora sostienen una galería de diversos objetos recuperados de la devastación tras el terremoto del martes, el cual demolió grandes áreas de Jojutla, un pueblo que no está acostumbrado a los sismos, y ha causado hasta el momento la muerte de 28 personas. En México, la cifra de muertos se elevó a 273 el jueves, indicó el titular de Protección Civil en una entrevista radiofónica.

“Hemos visto esto en televisión, pero no habíamos imaginado que nos podía pasar”, dijo Hilda Nava Batalla, de 59 años, parada entre sus pertenencias bajo un techo improvisado en lo que era su hogar, donde la familia alineó los muebles que rescataron.

Por El funeral de Juan Jiménez, policía que falleció en Juchitán y cuyos restos fueron hallados entre los escombros del palacio municipal de esa ciudad oaxaqueña.CreditBrett Gundlock para The New York Times

 

ASUNCIÓN IXTALTEPEC, México — Las muertes que cobró el terremoto de mayor magnitud en la historia de México aumentaron a 90 el domingo, mientras la gente del estado suroeste de Oaxaca lloraba a sus muertos y los rescatistas comenzaban a evaluar el daño en los pequeños poblados donde el polvo todavía se siente en el aire.

 

Oaxaca fue el estado mexicano más afectado, con 71 muertos, según Águeda Robles, vocera de la Coordinación Estatal de Protección Civil. Otras 15 personas murieron en Chiapas, el estado donde se ubicó el epicentro del sismo de magnitud 8,2, y se informó que hubo cuatro otras muertes en el estado vecino de Tabasco.