Sábado 19 Agosto 2017

¿POR QUE SE INCENDIÓ EL BUQUE TANQUE BURGOS, FRENTE A VERACRUZ?

El dramático incendio del buque tanque Burgos, comprado por PEMEX en 2010, y cargado con más de 85  mil barriles de combustible según unos y según otros con 80 mil barriles de diésel, 71 mil de Magna y 16 mil de otro tipo de gasolina, pudo convertirse en  la mayor tragedia ecológica de la zona, que hubiera afectado la industria pesquera y el turismo, además de un daño irreparable a la ecología de los arrecifes.ricardo-homs

¿Qué tan cerca estamos de una nueva gran depresión?

Hace unos días, mientras escuchaba discursos varios sobre medidas económicas a futuro del país más poderoso del mundo, me vino a la mente un retazo de historia que ya me conocía bien: La de la crisis del 29.kohoutekv


Fue una especie de terrible premonición; una suma de factores que poco a poco me hicieron ver, con cierto espanto, que las condiciones sui géneris de esos complicados ayeres ya no eran tan especiales.

Recortes a medias

Luis Pazos
El gobierno aumentó impuestos con la excusa de evitar un mayor desequilibrio en las finanzas públicas debido a un menor ingreso petrolero. El aumento de impuestos, que le restó poder adquisitivo a los hogares y redujo la inversión e las empresas, no se usó en 2013, 2014 y 2015 para sanear las finanzas públicas sino para gastar más.


En los primeros tres años no solo aumentaron los gastos presupuestados, sino gastaron 572 mil millones por arriba de lo aprobado por el Congreso. No hubo ahorros ni austeridad, sí derroche.

Inercias: calificación soberana de México en riesgo

Quienquiera que crea en las calificadoras de riesgo crediticio bien podría mejor optar por creer en el hada de los cuentos, que al menos sí es inofensiva. Son más que conocidos sus fallos capitales, en especial el haber dado la nota más alta posible a activos que eran basura, como las hipotecas “subprime” en Estados Unidos, cuya burbuja al estallar trajo la crisis y Gran Recesión de 2008-2009.Memo-cara-279x300
Dos de ellas pertenecientes al grupo de las “Tres Grandes” –Moody’s y Standard & Poor’s-, pusieron ya este año en perspectiva “negativa” la calificación soberana de México. Es cierto que se le asigna al gobierno, pero una eventual degradación de la misma tendría un impacto generalizado a nivel país, que sí afecta a personas y empresas, no sólo al sector público.
Es importante no perder de vista esto en el contexto de la presentación ayer del Paquete Económico para 2017.
El nuevo secretario de Hacienda, José Antonio Meade, tuvo menos de dos días para hacer los últimos arreglos en especial al Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF), documento que por sus características suele ser el más “manoseado” por los diputados, que tienen la facultad exclusiva de asignarlo y aprobarlo. Nadie quiere que le recorten recursos, pero es indispensable hacerlo y hacerlo en serio. Ojalá lo entiendan.
Por desgracia, a juzgar por lo presentado el esfuerzo es bueno, pero insuficiente. Lo es porque el prometido superávit primario es de apenas 0.4 por ciento del PIB, equivalente a 73 mil 825 millones de pesos (mdp), mientras el costo financiero de la deuda gubernamental llegará a 568.2 mil mdp y los ingresos derivados de financiamientos (deuda) ascenderán a 527.9 mil mdp.
El recorte presentado es de solo 239 mil 700 mdp respecto a lo aprobado en el PEF 2016. Esto queda por debajo de los 300 mil mdp que había propuesto el sector empresarial de país, que eran mucho más deseables si tomamos en cuenta que los diputados de todos los partidos se pelearán con uñas y dientes para disminuir el tamaño del recorte.
Ahora bien, como no habrá un superávit fiscal sino si acaso uno primario (es decir, sin contar el pago de intereses), el déficit seguirá haciendo que la deuda se incremente en términos absolutos. Detener la trayectoria ascendente de la deuda en términos relativos al PIB, implicaría entonces tener un crecimiento más o menos vigoroso, lo cual es poco probable que se dé en el contexto de un crecimiento que no se consolida en Estados Unidos. De hecho, una recesión ahí es muy probable durante el próximo año o dos.
Como es usual, las proyecciones oficiales son muy optimistas para 2017: un crecimiento entre 2 y 3 por ciento, un tipo de cambio promedio de $18.20, precio medio de la mezcla mexicana de crudo en 42 dólares, un déficit fiscal de 2.4 por ciento del PIB y uno de cuenta corriente de 3 por ciento.
En lo que va del sexenio el optimismo –e incumplimiento de expectativas- ha sido la constante, como se ilustra muy bien en el siguiente gráfico que compartió ayer Sergio Negrete (@econokafka) en Twitter

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Los Saldos Históricos de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) como porcentaje del PIB se han disparado y, por quinto año consecutivo, se promete en los Criterios Generales de Política Económica (CGPE) que descenderían muy ligeramente de 50.5 a 50.2 por ciento del PIB.
Con dos años electorales cruciales en puerta (2017 en que se jugará la gubernatura del Estado de México y en 2018 la elección presidencial), de nueva cuenta es poco creíble que el gobierno vaya a cumplir. Menos aún con el nombramiento estratégico de Luis Enrique Miranda al frente de la Secretaría de Desarrollo Social, que podría hacer que “lloviera” dinero para compra masiva de votos utilizando “programas sociales”.
Por si fuera poco, las participaciones a los estados crecerán en más de 5 por ciento. Sobra decir lo ineficientes que también son en el ejercicio de su gasto.
Hemos dicho que el nombramiento de José Antonio Meade al frente de Hacienda da confianza a los mercados e inversionistas. Sin embargo, con el Paquete Económico presentado, es evidente que la inercia de gasto de este gobierno –que ha privilegiado el dispendio en gasto corriente sobre el de inversión-, es muy fuerte.
Debido a lo anterior, reiteramos lo dicho en otras ocasiones en este espacio: la calificación soberana de México ya debería ser más baja –sobre todo por el gigantesco agujero llamado Pemex que no desaparecerá pase lo que pase-. Deseamos suerte a quien espere a que las siempre tardías calificadoras degraden nuestra nota, que en todo caso, pensamos que lo harán antes de que concluya la administración de Peña Nieto.
Todo ha cambiado, para seguir más o menos igual.

Un mundo, un banco, una sola moneda

Allan Ramírez
Mientras el reloj avanza la economía mundial se deteriora y surge una pregunta sin resolver para muchos ¿podrán los bancos centrales luchar contra la próximaallan-300x300 crisis? Esta pregunta fue contestada por la misma presidenta de la Reserva Federal Yanet Yellen durante un congreso que fue parte de sus testimonios semestrales, quien dijo: “Si se produjera un choque negativo en la economía…No tenemos mucho espacio de maniobra para responder utilizando nuestros métodos probados tradicionales”

AUMENTOS A GASOLINAS O BAJA DEL GASTO

Luis Pazos
Las calificadoras Standard & Poor’s y Mody´s redujeron las expectativas crediticias a México de estables a negativas. La causa, un deterioro del marco macroeconómico debido a un aumento de deuda y déficit en relación con su crecimiento.luispazos
De no variar esa tendencia en unos meses se traducirán en una baja de calificación a México, que implica un aumento del riesgo país y de las tasas internas de interés para retener al capital financiero invertido en México.