Domingo 22 Abril 2018

Margarito Escudero Luis

La gente anda loca, luego de las elecciones, perdedores y ganadores tienen su propia expectativa. Primero, los simpatizantes de los candidatos triunfadores echan las campanas al vuelo, son actitudes de gusto y de creer que “ahora sí” cambiará el rumbo del municipio del que se trate.

Por otra parte los simpatizantes de los perdedores esperan que fracase el adversario, pronostican que serán iguales o peores del munícipe en turno.

Ambos ignoran todos los elementos que intervienen y evitan puntualizar las dificultades que tendrá un nuevo cabildo que viene de derrotar a quienes se encontraban empoderados.

El caso es que, para los candidatos panistas-perredistas que lograron el triunfo, serán quienes menos problemas enfrenten, ya que estarán acordes con el gobierno estatal que, por lo menos de nombre, son de la misma filiación. Pero sin duda, tendrán que enfrentar al gobierno Federal que todavía es priista.

Margarito Escudero Luis

Una vez más se cumplió el ritual del juego a la democracia, esa utopía donde se afirma que la gente decide el tipo de gobierno que desea tener, pero que esas fuerzas sociales jamás están en libertad.

Donde los grupos de poder se aferran y hacen cualquier cosa con tal de no perder sus privilegios y mantener asegurados los negocios que desde el gobierno realizan.

Pero el germen del hartazgo crece entre la sociedad, en cada individuo que debe trabajar para mantenerse, para que su familia no sucumba de hambre, para “irla pasando”.

Sin embargo, de aquel México que defendió al país en tiempos de Juárez, de los mexicanos que se enfrentaron al porfiriato, no queda nada.

Los políticos encumbrados saben que cuentan con un pueblo sometido, con miedo de perder lo poco que tienen e incapaces de luchar por una vida mejor.

Somos un país dividido por los intereses de un pequeño grupo. A muchos les han hecho creer que de verdad viven bien, que deben defender la situación en que viven, pues de otra forma pudiera ser peor.

Margarito Escudero Luis

¿Por qué la fuerza del Estado no ha podido controlar a la delincuencia organizada?, ¿Cómo es posible que esa delincuencia haya rebasado a las autoridades?

Pues la respuesta puede ser que es a propósito permitir que los desmanes de apoderen del país, que se quiera hacer caer a la sociedad en el terror, en un estado de shock que deje inerme a la población para que el mismo gobierno pueda lanzar iniciativas, leyes, ordenamientos que atenten contra los principios básicos que nos han regido como nación.

El cuestionamiento nace luego de recordar cómo, cuándo se lo propone el Estado, puede acabar con las bandas que durante algún tiempo asolaron alguna región. 

Margarito Escudero Luis

El caso Duarte destapó una cloaca que todos sabíamos que ahí estaba, cubierta por la impunidad que generan los políticos encaramados en el poder actual.

Ahora, como cucarachas fumigadas comienzan a salir de sus escondites, para asegurar a la opinión pública que nada tienen que ver con el ahora abandonado, defenestrado y odiado ex gobernador Javier Duarte.

Margarito Escudero Luis

Don Fidel Velázquez, quien fuera de por vida dirigente de la Confederación de Trabajadores de México, la otrora poderosa CTM, dijo en alguna ocasión, refiriéndose al poder político en México: “A balazos lo obtuvimos y a balazos nos lo han de quitar”.

Viejo zorro de la política y visionario de la misma, Don Fidel pronosticó la forma en que los encaramados en el poder lo dejarán.

Ese vaticinio deja fuera la posibilidad de una transición tersa, pacífica, como lo quieren algunos.

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