Viernes 15 Diciembre 2017

Por Plinio Soto Muerza

La semana pasada el panismo yunista gobernante mostró su verdadero rostro autoritario. Sin tapujos, desde el Palacio de Gobierno de Xalapa se dio la orden a sus diputados locales: ¡Todo, menos entregar la presidencia de la Junta de Coordinación Política (JUCOPO) a morena!

Sin importar violentar la ley, el diputado local Sergio Hernández, señalado como parrandero y derrochador por su propia compañera de bancada Cynthia Lobato, se presentó ante los medios de comunicación para dar a conocer la noticia, que por sí misma, avergonzaría, por decir lo menos, a ilustres fundadores panistas como Manuel Gómez Morfin y Adolfo Christlieb Ibarrola. El encargado del gobernador para el poder legislativo, sin una pizca de rubor, anunció la incorporación a la bancada azul de los “excelsos” diputados Regina Vázquez Saut, 24 horas antes Secretaría General del PRI en Veracruz, y de Basilio Picazo Pérez, ampliamente conocido en la Sierra de Papantla por ser un verdadero paladín de la democracia duartista, es decir, de aquella que aplicó a capa cabal la máxima de la Ley de Herodes: “o te chingas o te jodes”.

Por Plinio Soto Muerza

La batalla por la Presidencia de la República ha iniciado y sólo faltan algunos nombres que suban al escenario para completar el panorama, ya que los dos proyectos  desde hace tiempo ya están perfectamente delineados. Por un lado, la configuración del proyecto neoliberal en su nuevo ciclo, lo representan claramente además del PRI, el PAN,  el cual ha presentado en sociedad, a su nuevo acompañante, el PRD, y un colado a la fiesta, MC. La solicitud ante del INE del registro de un Frente, el pasado lunes 4 de septiembre, conformado por el PAN-PRD-MC, deja en claro que los sectores conservadores se han apuntado una estrellita e su tarea de apropiación de dos de los partidos que en el 2006 y 2012, apoyaron a Andrés Manuel López Obrador, y que hoy se lanzan contra él bajo la premisa de que lo que el país necesita es un cambio de régimen y no una presidencia bajo un caudillo.

Por Plinio Soto Muerza

En las recientes encuestas sobre preferencias electorales,  el factor común en la mayoría de ellas, es la ventaja que tiene AMLO sobre cualquiera de los posibles contrincantes que se mencionan: por el PAN, Margarita Zavala, Ricardo Anaya, y Rafael Moreno Valle; por el PRI, José Antonio Meade,  Miguel Ángel Osorio Chong, y Aurelio Nuño. O bien por el decaído PRD, Silvano Aureoles, Graco Ramirez, o el despistado de Miguel Ángel Mancera.

La ventaja se extiende hacia los que han sido señalados como independientes: Jaime Rodríguez Calderon, el “Bronco”, o el activista Emilio Alvarez Icaza. ¡Vaya!, hasta la calificadora de inversiones estadounidense Moody's Investors Services, influyente en los mercados financieros internacionales, he reconocido la posibilidad de que el próximo Presidente de la República sea AMLO.

Por Plinio Soto Muerza

Si bien el proceso electoral federal aún no comienza formalmente, éste comenzará en la primera semana de septiembre, en la cotidianidad se viven ya los primeros fragores de la batalla por el 2018. Desde los partidos, se afinan las estrategias y líneas de trabajo para enfrentar de la mejor manera la contienda por la Presidencia de la República, así como por el Senado y la Cámara de Diputados.

De acuerdo a las últimas encuestas dadas a conocer morena y AMLO encabezan las preferencias electorales. Sin embargo, está claro que la campaña no será un día de campo para los morenistas. La campaña de contraste, la llamada “guerra sucia”, las prácticas del viejo régimen que resurgieron como zombies en la elección del Estado de México, y toda la estructura de complicidades y redes de corrupción que la clase política actual, aliada a los sectores más conservadores del país, tienen preparada contra AMLO, pronostican una contienda electoral que distará mucho de ser democrática. Y ante tal panorama, bien le valdría a morena no caer en la confianza que le dan todas las encuestas nacionales a su natural candidato.

Ernesto Elizondo

En 1976 Armando Ayala Anguiano publicó en la revista Contenido, un relato novelado al que tituló “El día que perdió el PRI”.

A 40 años de distancia, la predicción de Ayala Anguiano parece que está por cumplirse.

En aquella historia, Ayala dice que ante la inminente caída del tricolor, muchos de sus militantes comenzaron a abandonar el barco que se hunde y se pasan el barco que flota con dirección al triunfo.

¿Les suena conocido?

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