Revelaciones

Margarito Escudero Luis

Hace algunos años, tal vez más de 20, se advertía en muchos medios sobre los problemas que provocaría el cambio climático, calentamiento global, deshielo de los glaciares.

Se pidió por muchos medios a las autoridades del mundo entero, principalmente a las grandes potencias, que pusieran atención al problema para evitar más problemas.

Pero esas voces no fueron escuchadas, es más fueron ignoradas y burladas, porque la que en ese momento era la nación más poderosa del mundo, negaba la existencia de un cambio climático.

Hoy las consecuencias del calentamiento del planeta son más que evidentes. Pero deben sumarse otros factores que llegan a empeorar la situación, la contaminación excesiva e imparable, está logrando que escaseen bienes naturales como el agua y el aire puro.
Pero nadie con poder ha hecho caso de esto. La carrera industrial se ha intensificado gracias a sus mismos avances, la explotación de los recursos naturales no tiene límites y las guerras por controlar los espacios más productivos contribuyen a enrarecer el porvenir humano.

Hablamos, por supuesto, en el ámbito global; es decir, el mundo entero padece toda la situación que se plantea líneas arriba.

En el terreno local, aquí donde pasamos nuestros días, la región sur de Veracruz, cada vez se agrava la escasez de agua.

No es culpa de las autoridades, no tiene que ver con política aunque los políticos quieran tomar el tema como bandera.

Rodeados por el líquido en toda la zona, contando con los ríos más caudalosos del país, no hay agua para consumo humano en las zonas urbanas.

Se minimiza el tema para no generar pánico, para evitar desmanes, pero ya a nivel
micro, se pueden ver conflictos entre vecinos por una cubeta con agua.

Ya sé que dirán lo exagerado que soy. Pero la chispa provoca el incendio.

La temporada de estiajes cada vez son más intensas, igual que las épocas de lluvia, es el equilibrio que la naturaleza propone dadas sus condiciones actuales. Y no hemos sido capaces de aprender a cuidar, conservar y proteger al vital líquido. Miles de litros se van a las alcantarillas luego de cada aguacero, los arroyos los convertimos en drenajes y basureros y cuando llega la sequía exigimos agua porque pagamos impuestos.

Ya se dijo, el problema no son las autoridades, el tema es que no hay agua.

Por STAFF