Revelaciones
Margarito Escudero Luis
Desde el nacimiento del Movimiento Regeneración Nacional se advirtió sobre la presencia de personajes nefastos para la naciente organización política, pero en aquel momento se necesitaban todas las manos posibles para darle fortaleza.
Sin embargo, desde la base militante, se advirtió sobre el riesgo que representaban esos individuos conociéndose sus antecedentes y orígenes políticos.
A muchos ciudadanos de la base militante morenista les extrañó que la dirigencia colmara de posiciones privilegiadas a los antiguos representantes de la mafia del poder, la misma a la que se comprometieron a combatir bajo la dirección de Andrés Manuel López Obrador.
Hoy, desgraciadamente, la militancia que le dio forma y viabilidad a Morena, observa con tristeza como aquellos advenedizos e infiltrados le restan credibilidad y prestigio a la esperanza de México.
Ojalá la dirigencia vuelva a ver las causas que le dieron origen al Movimiento Regeneración Nacional y vean las fotografías del recuerdo donde se muestra al pueblo volcado en los mítines y en las urnas
Es verdad que todos los mexicanos tenemos derecho a representar al pueblo, la Constitución es muy clara en ese sentido, pero existe en el juego democrático, una competencia que debería ser sana y consciente de que se trata del destino de la Nación, y que la congruencia y lealtad son factores muy importantes.
Sin embargo, hemos visto en los últimos tiempos como algunos de aquellos personajes que se comprometieron con Morena, que protestaron servir con lealtad y observar los principios y valores que le dieron credibilidad ante la ciudadanía, sacaron las uñas, mostraron el cobre y exhibieron sus intereses que coinciden precisamente con los intereses que cada ciudadano comprometido combatió con su voto, su presencia y participación, para sacarlos del mundo de la política mexicana y comenzar la verdadera transformación del país.
Pero no. No hay camino libre. Desde las alturas, la cúpula morenista ve otro panorama, con un pragmatismo barato solo se busca sumar votos y ganar elecciones como sea, descuidando la calidad y comprometiendo el futuro del movimiento.
En las cúpulas de en medio ocurre algo similar, buscan individuos e individuas que tengan alguna presencia pública, pero nada de compromiso con la causa.
Y, cuando la base protesta, se les pide que se dejen de estupideces. Los resultados están a la vista, traiciones abiertas y escondidas, pactos ominosos con grupos ajenos a Morena y al pueblo, actos de corrupción que no pueden esconderse y personajes que ignoran por completo los protocolos de las instancias donde su suerte los mandó a caer.

También se deben mencionar a los chapulinescos, endulzadores de oídos, lambiscones presupuestívoros que se pegaron como lapas a los dirigentes del partido y se ganaron sus puestos, pasando por encima de aquellos que se la rifaron en los tiempos difíciles, en la génesis de un sueño por lograr una mejor vida para México.
Ojalá la dirigencia vuelva a ver las causas que le dieron origen al Movimiento Regeneración Nacional y vean las fotografías del recuerdo donde se muestra al pueblo volcado en los mítines y en las urnas y se alejen de la frivolidad de los personajes de televisión y se reconozca que la voz de la gente tiene razón.
