Revelaciones
Margarito Escudero Luis
En los tiempos del neoliberalismo mexicano la élite política y empresarial se solazaron vendiendo las empresas del Estado.
En la mira estaban Pemex y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Hubo una importante movilización para impedir que Petróleos Mexicanos fuera privatizado, los argumentos fueron variados, hasta el mas inverosímil de todos: “el petróleo es obsoleto y pronto se acabará”.
La derecha insistía en esa mentira, como si uno de esos avezados empresarios compraría una empresa que no es redituable.
En tiempos de López Portillo, se encontraron yacimientos importantes del hidrocarburo y el entonces presidente de México arengaba para que nos preparáramos para administrar la abundancia.
Con la llegada de Andrés Manuel López Obrador al gobierno, las perspectivas para el sector energético cambiaron radicalmente.
La CFE volvió a ser la empresa de gobierno encargada de distribuir electricidad en el país con todos los aciertos y problemas que eso signifique y Pemex fue rescatado, se reforzaron las refinerías, se compró otra y se construyó una más ante la andanada de la ultra derecha gringa y sus aplaudidores mexicanos que insistían en la obsolescencia del oro negro.
Hoy, su estridencia y mentiras se caen luego de que el imperio norteamericano mostrara más que nunca su gran interés por el petróleo y su decisión de robarlo a quien lo tenga.
Ricardo Anaya y cómplices deberían advertirles a los gringos que el petróleo ya no sirve y si le hacen caso, se evitarian esas inútiles guerras.
El caso es que el imperio del norte, en su afán por adueñarse del hidrocarburo del mundo, ha puesto en ridículo a la derecha mexicana, esa ambición gringa chocó con piedra dura en Irán, provocando un desabasto del energético en el mundo y, en consecuencia, un brutal incremento en los precios.
Hoy, México con sus refinerías cuenta con el hidrocarburo del que, sin duda, se obtendrán importantes ganancias, muy a pesar de la ridícula oposición de Ricardo Anaya y sus compinches.
Falta por ver que el pederasta que gobierna a los gringos, al no poder doblegar a Irán, quiera venir por el nuestro con la ayuda de los vende patrias conocidos.
