Revelaciones

Margarito Escudero Luis

A 88 años de la Expropiación Petrolera, el oro negro sigue siendo el motor de la civilización; todos sus derivados y combinaciones mueven la economía y la maquinaria tecnológica que caracteriza nuestro tiempo.
Dicen los expertos que es un material finito, no renovable, que algún día se terminará y la civilización, como hoy la conocemos, no existirá más.
Pero hoy por hoy, el petróleo es causa de disputas y guerras entre naciones, es moneda de cambio y arma de presión.
Genera codicia y los más fuertes no dudan en arrebatarlo a la nación que lo posea

México tiene en sus entrañas ese tesoro y es ambición de muchos. Porque hay países que se han hecho ricos y poderosos a través de la fuerza bruta, sometiendo pueblos y saqueando sus riquezas naturales, no tienen respeto por la vida y solo ven la forma de mantener su nivel de vida a costa de lo que sea.

La soberbia del hombre blanco invasor, saqueador y asesino, no olvida sus derrotas, son afrentas que se vuelven venganzas terribles y solo es cuestión de tiempo

Hombres y mujeres mexicanos previeron que el hidrocarburo traería bienestar al pueblo de México, así que siempre procuraron que su explotación cumpliera con ese objetivo.

Así, el General Lázaro Cárdenas del Río, visionario de su época, supo aprovechar la coyuntura histórica, cuando la atención internacional estaba puesta en un conflicto bélico de proporciones globales y decretó la Expropiación Petrolera a las compañías extranjeras.

Pero luego de su expropiación, no se han quitado los ojos del petróleo mexicano y de otras riquezas que hoy son importantes para el mantenimiento de grandes empresas trasnacionales y lo quieren gratis.

La soberbia del hombre blanco invasor, saqueador y asesino, no olvida sus derrotas, son afrentas que se vuelven venganzas terribles y solo es cuestión de tiempo.
Hoy el imperio se sacude, tiembla al borde del precipicio, busca expandirse en un mundo que ha cambiado y que no permite una invasión tan fácil.

En este casi siglo de soberanía energética mexicana, las intenciones del imperio para que el hidrocarburo vuelva a las sus manos empresariales, han sido constantes, con paciencia entrenaron a mexicanos para que pensaran en favor de ellos y desde dentro socavaran las bases del decreto expropiatorio y la época donde se dio con mas fuerza los intentos de entregar la riqueza al extranjero, fue durante el neoliberalismo salinista que concluyó con Enrique Peña Nieto.

En ese terrible lapso, muchos mexicanos se dieron a la tarea de evitar que eso sucediera y con la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de la República, se logró rescatar Petróleos Mexicanos de las garras imperialistas.

Pero el imperio aplica el mismo método que le ha dado resultados, la fuerza bruta por encima de la ley, de la justicia, de la dignidad y el respeto por la vida humana.

El monstruo hegemónico quiere engullirse a Cuba, busca desquitar su fracaso en Medio Oriente y, si logra su cometido con la isla caribeña, luego pondrá sus ojos, sus garras y sus bombas sobre México, por eso el destino de Cuba es el nuestro.
Y todo por un recurso que, según la derecha vendepatria, es obsoleto.

Por STAFF

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