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Margarito Escudero Luis
Sin duda es un avance, pero ¿por qué el presidente brasileño perdió en la primera vuelta?
Para muchos la respuesta a esa interrogante hoy está muy clara.
En aquella ocasión, para muchos fue una sorpresa que Flavio Bolsonaro hubiera ganado a un personaje carismático y querido por la mayoría de la población.
Y es que esos muchos dieron por hecho el triunfo electoral sin reparar en el avance, mucho o poco, del ala derecha, apoyada y patrocinada por la ultra derecha internacional. O sea, se confiaron. Confiaron en el carisma y la popularidad y hoy queda claro que eso no es suficiente.
Luiz Inacio Lula Da Silva y su equipo notaron el error y pusieron manos a la obra para corregirlo.
Lula salió a las calles, su equipo salió a la calle a buscar al ciudadano, nada de publicidad en medios que están al servicio de la ultra derecha, nada de televisión ni internet cuyos jerarcas complotaron contra el presidente Lula y su equipo.
Romper el cerco informativo era prioritario, la cercania con el pueblo era necesario que se demostrara con hechos, el resto de la campaña fue muy agresiva de parte del ahora triunfador que, en aquel momento tenia la obligación de remontar el puntaje que le habia ganado la derecha.
Lula hizo lo que ninguno de los perdedores del progresismo en el cono sur quiso hacer: caminar con la gente y desenmascarar a la ultra derecha.
La lección esta ahí. No solo de discursos vive el pueblo, pero el poder informativo está en manos de la derecha, las falsas noticias caerán sobre la gente como piedras de volcán.
Hay un rival al que no se le debe permitir que vuelva a levantarse.