Revelaciones

Margarito Escudero Luis

 

La construcción de Morena fue el resultado de décadas de hartazgo del pueblo que sumisamente aceptaba los designios que se hacían desde una cúpula empresarial en complicidad con dirigentes políticos totalmente ajenos al desarrollo social y a las necesidades de los mexicanos.

Morena tuvo, en sus inicios, el concurso de muchos compatriotas que se arriesgaron a levantar la voz en una coincidencia que fue compilada y organizada por Andrés Manuel López Obrador y un grupo de ciudadanos comprometidos desde siempre con el ala progresista y comprometida con los derechos ciudadanos y el desarrollo de los individuos, con una visión nacionalista.

Pero ante la caída del gigante que controlaba casi todo en ese pasado reciente de nuestra Nación, los bichos que lo habitaban, saltaron en masa a sumarse a la nueva fuerza política que dirigiría los destinos de México.

Esa contaminación masiva tuvo consecuencias desastrosas en el movimiento morenista. Hay todavía muchos militantes de aquel partido que lo añoran, extrañan las prácticas corruptas y creen que pueden aplicarlas en la nueva realidad y, como es lo que saben hacer, puesss…

Los aplastantes triunfos electorales de López Obrador y de Claudia Sheinbaum, pueden diluirse en elecciones locales e intermedias, como ya lo estamos viendo, muchos militantes y simpatizantes de Morena, han comenzado a retirarse, luego de la última reafiliación, ciudadanos han decidido no recibir la credencial, mostrando así su decepción por los resultados obtenidos y la llegada de prianistas reconocidos.

Es necesario recalcar que, mientras AMLO, Sheinbaum y Rocío Nahle recorrían el país pidiendo a los ciudadanos su confianza, defendiendo la soberanía nacional, defendiendo Pemex, los prianistas (ahora encumbrados en Morena) se burlaban, minimizaban, los insultaban, ofendían, denostaban, agredían desde sus distinguidos cargos en la ahora disminuida oposición.

Por todo lo anterior, hoy es indispensable hacer recapitulación, reconocer errores y reordenar al partido, echar fuera el lastre del pasado ominoso y quienes quieran sumarse que se vayan a a la cola, a hacer talacha, a conocer territorio.

Morena debe reconocer a aquellos que sudaron la camiseta desde el principio, que hoy fueron ignorados y menospreciados por los que se marearon en el ladrillo.

Para volver a las triunfos electorales contundentes e incuestionables, el partido debe ser reforzado, reinstalado y volver a la causa que le dio origen.

Por STAFF

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *